
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denunció que la decisión del Gobierno nacional de extender por solo seis meses los contratos de empleados públicos mayores de 65 años constituye una fuerte presión para que los trabajadores se vean obligados a optar entre acceder a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) o perder su fuente de ingresos.
Según advirtió el gremio, esta medida impide que los trabajadores alcancen los requisitos necesarios para jubilarse a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS), dejándolos fuera del sistema previsional tradicional. La PUAM representa apenas el 80% de la jubilación mínima, que actualmente se ubica en $279.443, un monto considerado insuficiente para cubrir el costo de vida.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, cuestionó con dureza la decisión impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y sostuvo que la política adoptada “empuja a los trabajadores a una jubilación forzada y empobrecida”.
Desde el sindicato alertaron que la medida afectará a numerosos empleados estatales que, tras años de servicio, quedarán sin la posibilidad de acceder a una jubilación plena. En ese sentido, Aguiar calificó la resolución como “cruel e inhumana” y señaló que el ajuste vuelve a recaer sobre los sectores más vulnerables del Estado.
ATE adelantó que continuará denunciando la situación y no descartó medidas de fuerza si el Gobierno no revisa la decisión y garantiza el derecho de los trabajadores a una jubilación digna.

